¿Cómo usar el aceite de ricino?

Las propiedades del aceite de ricino para el pelo, la piel, las uñas…

¿Para que sirve aceite de ricino? Los beneficios del aceite de ricino son varios: suaviza, repara, purifica y alivia la piel, el cabello, las uñas y heridas leves. Por sus múltiples beneficios, merece un lugar en nuestra rutina de belleza. Debemos elegir un aceite de ricino orgánico obtenido mediante el prensado en frío para así beneficiarnos de todas sus propiedades. Lo guardamos en un lugar seco, fresco, protegido de la luz y, sobre todo, nos aseguramos de cerrar bien el envase después de cada uso ya que se oxida con facilidad. Para no correr este riesgo, podemos comprarlo en pequeñas cantidades.

¿Cómo se utiliza el aceite de ricino?

Yo siempre aplico aceite de ricino en medidas reducidas. Se trata de un ingrediente muy espeso, viscoso y muy aceitoso así que con unas gotas será suficiente. Antes de una primera aplicación (como con cualquier producto que usamos por primera vez) debemos probar la reacción de nuestra piel aplicando una pequeña cantidad en la parte interior del codo. Si no aparece ninguna reacción alérgica, ¡podemos seguir adelante!

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Las propiedades del aceite de ricino o aceite de castor

Piel: antiarrugas y antimanchas, el aceite de ricino para la piel también posee una fuerte acción contra el acné y las pequeñas manchas. Ayuda a tratar eccemas, herpes, estrías y quemaduras. Para ello, podemos aplicar diariamente una pequeña cantidad sobre la zona a tratar.

Ojeras: con un dedo, aplicamos unas gotas de aceite con movimientos circulares sobre la zona de las ojeras. Podemos hacerlo por la noche antes de acostarnos o como mascarilla durante el día.

Labios: ¿reparar y rellenar tus labios al mismo tiempo que logras un maravilloso efecto jugoso? No busques más y aplica diariamente 2 gotas de aceite de ricino sobre tus labios.

Cabello: las propiedades del aceite de ricino para el pelo son varios: fortalece el cabello, acelera el crecimiento y aumenta el volumen. Mi rutina: una vez a la semana (por la noche) aplico unas gotas de aceite en mis manos y con la yema de los dedos masajeo durante unos minutos el cuero cabelludo. Aunque su textura espesa pueda frenarte, lo ideal es extenderlo a lo largo de la melena ¡es por una buena causa! Recoge el cabello con una trenza, cubre la almohada con una toalla y enjuaga a la mañana siguiente. Yo utilizo un champú suave y no dudo en dar 2 ó 3 pasadas, centrándome en las raíces, ya que se trata de un producto algo untuoso.

También podemos mezclar unas gotas de aceite de ricino con otro aceite más ligero, como el aceite de coco, para que resulte más fácil tanto de aplicar como de aclarar.

Cejas y pestañas: vertemos unas gotas de aceite de ricino sobre un par de discos de algodón que dejaremos actuar sobre nuestros ojos durante unos minutos. Aprovechamos estos minutos para relajarnos. Si el tiempo del que disponemos es menor, podemos aplicar el aceite directamente sobre las cejas y pestañas con un bastoncillo.

Dolor articular: El aceite de ricino posee propiedades antiinflamatorias y, por lo tanto, puede ayudarnos a aliviar el dolor articular. Masajeamos suavemente la zona afectada ¡es muy efectivo!

Dolor menstrual, hinchazón, estreñimiento, problemas digestivos… ¡Una verdadera poción mágica! Colocamos sobre la zona una cataplasma al menos durante una hora con una bolsa de agua caliente. Más adelante te explico cómo hacer tu propia cataplasma.

Migrañas: el aceite de ricino ayuda a aliviar la migraña con bastante rapidez y efectividad. Del mismo modo que haríamos con el dolor articular, vertemos unas gotas sobre las manos y con las yemas de los dedos masajeamos las sienes y esperamos pacientemente a que el dolor disipe.

Insomnio: calentamos ligeramente un poco de aceite de ricino, empapamos pequeños algodones con él y los ponemos en los oídos todas las noches antes de acostarnos (controlando la temperatura para no quemarnos). También podemos colocar una cataplasma sobre el plexo solar.

Para hacer una cataplasma de aceite de ricino

  • Cogemos un paño o una guata de algodón del tamaño de la zona que vamos a cubrir.
  • Calentamos aceite de ricino al baño maría y lo vertemos sobre el paño de algodón.
  • Colocamos la cataplasma como una compresa sobre la zona a tratar y envolvemos con papel film transparente.
  • Dejamos actuar durante al menos una hora.
  • Podemos colocar, además, una bolsa de agua caliente para así potenciar el efecto. Aprovechamos para relajarnos y respirar profundamente o ¿por qué no? ¡Ver un capitulo de nuestra serie favorita!
  • Retiramos la cataplasma y limpiamos la zona con agua y jabón.
  • Para un tratamiento intensivo, aplicamos una cataplasma diaria y, en caso de crisis, podemos aumentar a 3 al día. El efecto de una cataplasma es potente y sin contraindicaciones, excepto cuando hay enrojecimiento y/o calor en la zona afectada.

El aceite de ricino se utiliza también de forma oral. A veces controvertido y peligroso y otras veces capaz de salvar vidas, es muy apreciado por sus efectos laxantes extremos, se puede usar como purgante en una fase de limpieza. En caso de querer consumirlo de forma oral, debemos pedir asesoramiento profesional.

En cualquiera de los casos, no es probable que la información y los consejos que ofrecemos sustituyan a una consulta o un diagnóstico médico profesional, los únicos capacitados para valorar adecuadamente nuestro estado de salud.


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