Porque estoy cansado

¿Por qué me siento cansado y sin energía todo el día? 

Encontrar el origen del cansancio, sus causas y las herramientas para luchar contra la fatiga

Las vidas tan agitadas que llevamos a veces pueden dejarnos exhaustas, sin energía ni vitalidad. Es esencial aprender a escuchar a nuestro cuerpo y entender las señales que nos manda para poder responder con mayor eficacia, recuperar nuestra energía natural y averiguar por qué estoy tan cansado y con sueño.

Escuchar a tu cuerpo no debería ser un lujo, sino una necesidad. Esto significa escuchar sus necesidades físicas, mentales y emocionales. Hoy vamos a explorar nuevos enfoques cuidadosos para ayudarte a recuperar tu vitalidad interior y dejar de sentir la falta de energía y el agotamiento físico y mental.

A continuación, vamos a ver los síntomas y las causas del cansancio. ¿Por qué me siento agotado todo el tiempo?

«NO CUENTES LOS DÍAS. HAZ QUE LOS DÍAS CUENTEN»

Mohamed Ali


1. ¿Cuáles son los síntomas del cansancio?

   – Somnolencia excesiva durante el día. 

   – Dificultad para concentrarse o prestar atención. 

   – Irritabilidad y cambios de humor frecuentes. 

   – Debilidad muscular o sensación de pesadez.

   – Disminución del rendimiento físico o mental. 

   – Mayor sensibilidad al dolor. 

   – Bostezos constantes.

   – Dolor de cabeza.

les signes de fatigue

2. Identifica las causas por las que siempre estás cansado:

Los síntomas y causas del cansancio son varios:

Falta de sueño:
Asegúrate de dormir lo suficiente. La falta de sueño es una de las causas más comunes del agotamiento.

Estrés y ansiedad:
Las preocupaciones constantes pueden ser mental y físicamente agotadoras.

Sobrecarga de trabajo:
Trabajar muchas horas o tener una carga de trabajo excesiva puede provocar agotamiento.

Estilo de vida sedentario:
La falta de ejercicio puede provocar cansancio.

Dieta inadecuada:
Una dieta inadecuada o la deshidratación pueden contribuir al cansancio.

Problemas de salud:
Algunas enfermedades, como la anemia o las tiroides, pueden causar agotamiento. Esto siempre debe estar diagnosticado por un médico.

Depresión y ansiedad:

Los problemas de salud mental como la depresión o la ansiedad pueden ir acompañados de un cansancio importante. Son frecuentes la pérdida de interés por hacer cosas, los cambios en los patrones de sueño y el agotamiento emocional.

El entorno:

Los factores ambientales como el ruido excesivo, la contaminación atmosférica, las variaciones de temperatura y el exceso de luz pueden alterar el sueño y provocar agotamiento.

Medicamentos y sustancias:

Algunos medicamentos, como los antidepresivos, los antihistamínicos y los sedantes, pueden provocar somnolencia y fatiga como efecto secundario.

Los factores psicológicos:

Los problemas, las preocupaciones, la carga mental, las emociones negativas y los problemas personales pueden repercutir en el bienestar emocional y físico, provocando una sensación de agotamiento.

Exceso de trabajo:

La sobrecarga de tareas, las múltiples responsabilidades y el exceso de trabajo pueden ser física y mentalmente agotadores, llevando al cansancio extremo.

outils pour lutter contre la fatigue

Una alimentación adecuada

El objetivo de una nutrición contra el agotamiento es proporcionar al organismo los nutrientes que necesita para mantener los niveles de energía estables a lo largo del día. Una dieta sana y equilibrada combinada con un estilo de vida activo puede ayudarte a reducir el cansancio y aumentar tu vitalidad. Aquí tienes algunas recomendaciones:

Come suficientes proteínas: Las proteínas son esenciales para construir y reparar el tejido corporal. Incluye fuentes de proteínas magras como la carne magra, pescado, aves, huevos o legumbres (por ejemplo, alubias, lentejas y garbanzos).

Come hidratos de carbono complejos: Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía del organismo. Opta por cereales integrales, arroz integral, pasta integral, verduras y legumbres. Todo en pequeñas cantidades.

No te olvides de las grasas saludables: las grasas saludables, al igual que los ácidos grasos omega-3, que se encuentran en el pescado azul (salmón, caballa, sardinas) y los aguacates pueden ayudar a mantener la energía y favorecer el correcto funcionamiento del cerebro.

Incluye fruta y verdura: la fruta y la verdura son ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes, que ayudan a combatir el cansancio y refuerzan el sistema inmunitario. Las verduras de hoja verde, los cítricos, las bayas, las zanahorias y los boniatos son especialmente beneficiosos.

Come frutos secos y semillas: los frutos secos y las semillas (como las almendras, los anacardos, las semillas de chía y de lino) son excelentes fuentes de proteínas, grasas saludables y fibra. Pueden darte un subidón de energía.

Reduce los estimulantes: Evita el consumo excesivo de cafeína y azúcar, ya que pueden provocar un bajón de energía tras la estimulación. Aunque la cafeína puede aportarte energía a corto plazo, un consumo excesivo puede provocarte una bajada de energía al rato. Limita el consumo de cafeína a 1 o 2 tazas al día, siempre después de las 10 de la mañana y nunca con el estómago vacío.

Consejos para luchar contra el agotamiento:

Elige las herramientas para vencer el cansancio.

Una vez identificada la causa del cansancio y descartado cualquier problema médico, existen varias herramientas y estrategias para combatir el agotamiento y reactivarse, dependiendo de la causa subyacente del cansancio y de tus preferencias personales:

Mantente hidratada:

Asegúrate de beber suficiente agua a lo largo del día, ya que la deshidratación puede provocar cansancio. Aquí tienes unos consejos para mantenerte hidratada:

Bebe agua regularmente a lo largo del día, aunque no tengas sed. A veces, esperar a tener sed para beber agua puede significar que ya estás ligeramente deshidratada.

Evita las bebidas que contengan cafeína o alcohol, ya que pueden tener un efecto diurético y aumentar la pérdida de agua.

Si eres activa o realizas alguna actividad física, bebe más agua para compensar la pérdida de líquido por sudoración.

Presta atención a los signos de deshidratación, como sequedad de la boca, piel seca, sed excesiva, orina oscura, cansancio y confusión. Si notas algunos de estos síntomas, bebe agua inmediatamente.

Recurre a medios externos

La gestión del estrés: aprende técnicas de gestión del estrés como la relajación progresiva, la visualización y la meditación para aliviar la ansiedad y recuperar la energía. ¡La coherencia cardíaca hace milagros!

Técnicas de relajación muscular: la relajación muscular progresiva sirve para liberar la tensión corporal y favorecer la sensación de bienestar. Hay muchos vídeos en Youtube. Nosotras somos muy fans de la técnica de levantar las piernas contar la pared. Mira cómo hacer la postura del gesto invertido aquí.

La aromaterapia: algunos aceites esenciales, como los de menta, limón o lavanda, pueden tener un efecto energizante o calmante cuando se vaporizan en el aire.

Música energizante: escuchar música alegre y estimulante puede ayudar a revitalizarte mental y emocionalmente.

La luz natural: si es posible, exponte a la luz natural, ya sea saliendo al exterior, abriendo las cortinas o pasando tiempo al aire libre. La luz diurna puede regular tu reloj biológico y aumentar tu estado de alerta, incluso en un día de invierno gris.

Cambia tu perspectiva: a veces, simplemente tomarse un respiro para cambiar tu punto de vista o tu entorno puede potenciar tu energía mental. Un coach de desarrollo personal, por ejemplo, puede ayudarte a ver la realidad de otra forma para que la puedas vivir de manera diferente.

Socializa: hablar con amigos o compañeros de trabajo puede crear una interacción social que te estimule mentalmente y te ayude a sentirte más despierta.

El sueño de calidad: establece una rutina de sueño regular y crea un entorno propicio para dormir.

Tómate un descanso y relájate: si te sientes agotada por la sobrecarga de trabajo, haz pausas regulares para descansar y recargar pilas. Planifica también los momentos de descanso en tu jornada, combinados con una práctica de respiración profunda.

Las siestas cortas: una siesta de 20 minutos puede revitalizar tu energía y mejorar tu concentración sin necesidad de dormir profundamente.

Aprende a escuchar las señales de tu cuerpo: si te sientes cansada, date un descanso en lugar de seguir forzando tu cuerpo más allá de sus límites.


La mejor estrategia para recargarse de energía es tomar conciencia del propio estado de agotamiento, comprender de dónde viene y adoptar las medidas adecuadas para reducirlo.

El agotamiento suele ser la expresión de diversos factores asociados a hábitos de vida inadecuados. Activar diferentes mecanismos y mejorar la alimentación, la actividad física y el apoyo psicológico y mental contribuirá a aumentar tu nivel de bienestar y, por tanto, tu propia capacidad para gestionar el origen de ese cansancio.

Nunca olvides que mereces sentirte llena de energía y realizada.

Es importante tener en cuenta que el cansancio puede deberse a varios factores a la vez, y que sus orígenes pueden ser complejos. Si tu cansancio persiste a pesar de los ajustes en tu estilo de vida, consulta a un profesional sanitario para comprobar que no hay ninguna causa fisiológica. También puede ser el momento de someterse a una revisión exhaustiva. Saber cómo funcionamos fisiológicamente también nos permite comprender mejor cómo funcionamos de manera global, para poder aliviar nuestra parte más emocional y psicológica.

Aprende a conocerte para saber responder a tus necesidades.

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